Transformamos una plancha sin uso en un espacio funcional para descanso y almacenamiento. La obra incluyó estructura metálica, cerramientos en Superboard de 20 mm y 6 mm, teja termoacústica y una escalera de diseño limpio, todo ejecutado en 35 días y entregado listo para su uso.


Una necesidad convertida en oportunidad
No todos los proyectos nacen de un diseño arquitectónico previo. En muchas ocasiones, surgen de una necesidad puntual: aprovechar un espacio, mejorar las condiciones de trabajo o darle valor a una zona que hasta entonces permanecía desaprovechada. Tal fue el caso del proyecto desarrollado para Pinturas Every, donde se transformó una plancha sin uso en un ambiente útil, cómodo y bien diseñado para los colaboradores de la empresa.
El reto inicial era claro: construir un espacio funcional sobre una superficie ya existente, optimizando materiales y garantizando resistencia estructural, sin descuidar la estética ni el confort.
El diagnóstico inicial: escuchar al cliente
Todo comenzó con una conversación directa con el cliente. Pinturas Every planteó la necesidad de crear un lugar donde los trabajadores pudieran descansar durante el almuerzo y guardar pertenencias de manera segura. No se trataba de una oficina formal ni de una bodega, sino de un espacio multifuncional, práctico y de bajo mantenimiento.
El cliente tenía claro qué necesitaba, pero no cómo materializarlo. Ahí es donde la experiencia de OP Ingenio resultó determinante: se escuchó la necesidad, se evaluó el terreno y se propuso una solución técnica adaptada al espacio y al presupuesto.
De una plancha vacía a un área productiva
La plancha existente estaba completamente desaprovechada. Era un piso sólido, pero sin ningún tipo de cerramiento o utilidad. La propuesta consistió en levantar una estructura metálica directamente sobre ella, cerrándola con materiales livianos y resistentes para lograr un espacio independiente, protegido de las condiciones externas y perfectamente utilizable para las funciones previstas.
La idea convenció al cliente, y de inmediato se inició la planeación del proyecto, definiendo materiales, cronograma y acabados.
El diseño: funcionalidad y limpieza visual
Uno de los puntos más importantes del proyecto fue la escalera de acceso. Se buscaba que fuera práctica, resistente y segura, pero al mismo tiempo que ofreciera un acabado limpio y estético por la parte inferior. Para ello, se propuso un diseño que optimizara el espacio, evitando estructuras innecesarias y garantizando una circulación fluida.
La escalera se convirtió en un elemento clave, no solo por su función, sino porque aportó orden visual y armonía al conjunto.
Materiales seleccionados: resistencia y confort
La propuesta de materiales fue estratégica, pensada para equilibrar costo, durabilidad y confort:
- Superboard de 20 mm: utilizado en la base estructural para lograr un cerramiento robusto.
- Superboard de 6 mm: aplicado tanto en el interior como en el exterior, ofreciendo una superficie uniforme lista para acabados, además de resistencia al agua y al fuego.
- Teja termoacústica: instalada en la cubierta, con el fin de reducir el calor y el ruido, creando un ambiente mucho más agradable para el descanso de los trabajadores.
- Estructura metálica principal: diseñada para soportar todo el sistema de muros y cubierta, con cálculos que garantizaron seguridad y estabilidad.
La combinación de estos materiales permitió crear un espacio sólido, bien aislado y adaptable a futuros usos.
La fabricación e instalación: un proceso ágil
Una vez aprobada la propuesta, se inició la fabricación de la estructura metálica en taller. Esto permitió acelerar tiempos y asegurar precisión en las medidas.
El montaje e instalación completa, desde el inicio hasta la entrega final, tomó entre 30 y 35 días. Para un proyecto de este tipo —con cerramientos, cubierta, escalera y acabados— se trató de un plazo eficiente que demostró la capacidad de planificación y ejecución de OP Ingenio.
Durante este periodo, se cuidaron todos los detalles:
- Ensamble de la estructura metálica sobre la plancha.
- Instalación de los paneles de Superboard, primero los de 20 mm en la parte estructural y luego los de 6 mm en interiores y exteriores.
- Colocación de la teja termoacústica, asegurando un aislamiento adecuado.
- Terminación de detalles en la escalera, buscando funcionalidad y estética.
El resultado fue un espacio terminado, entregado “llave en mano”, listo para su uso inmediato.
Valor agregado: más que un espacio de descanso
Aunque la idea inicial era simplemente contar con un sitio de descanso, el nuevo ambiente construido abrió otras posibilidades para Pinturas Every:
- Área de almacenamiento seguro para objetos personales y equipos.
- Espacio de reuniones rápidas entre colaboradores.
- Zona protegida contra el clima, gracias al uso de teja termoacústica y cerramientos resistentes.
- Incremento en el aprovechamiento del área construida, ya que una plancha antes desaprovechada pasó a convertirse en un espacio activo dentro de la empresa.
En otras palabras, la inversión no solo resolvió una necesidad inmediata, sino que también aportó valor funcional y patrimonial a las instalaciones de la empresa.
Retos y soluciones durante el proyecto
Todo proceso constructivo enfrenta obstáculos, y este no fue la excepción. Algunos de los principales retos y la forma en que se resolvieron fueron:
- Adaptación de la estructura a la plancha existente: al no ser un diseño nuevo desde cero, fue necesario revisar nivelaciones y refuerzos para garantizar estabilidad.
- Diseño de la escalera: se trabajó en un modelo que no afectara la parte estética inferior y que cumpliera estándares de seguridad.
- Acabados interiores y exteriores: se optó por Superboard de 6 mm en ambos lados para lograr uniformidad y resistencia.
- Control de tiempos: la obra debía estar lista en poco más de un mes, lo que implicó una planificación cuidadosa y coordinación entre taller e instalación en sitio.
La satisfacción del cliente
Al finalizar el proyecto, el cliente expresó una alta satisfacción. La razón principal fue que el espacio resultó mucho más útil y estético de lo que había imaginado inicialmente.
Lo que comenzó como una idea para una zona de descanso se convirtió en una estructura con múltiples usos, completamente integrada al resto de las instalaciones y con un estándar de calidad que garantiza larga vida útil.
Un ejemplo de transformación con metalmecánica
Este proyecto de Pinturas Every demuestra cómo la ingeniería metalmecánica aplicada a la construcción puede transformar espacios aparentemente inertes en áreas funcionales y confortables.
Algunos aprendizajes clave que deja esta obra:
- Escuchar al cliente es fundamental: las mejores soluciones nacen de entender las necesidades reales.
- El aprovechamiento de espacios existentes es una forma eficiente de generar valor sin recurrir a grandes ampliaciones.
- La elección de materiales adecuados define no solo la resistencia, sino también el confort del resultado final.
- El diseño de detalles como escaleras o acabados marca la diferencia entre un simple cerramiento y un espacio bien integrado.
Un espacio que hoy cumple su propósito
Hoy, la estructura construida para Pinturas Every está en pleno funcionamiento. Los colaboradores disponen de un área cómoda para descansar, reunirse y resguardar pertenencias, mientras la empresa ha optimizado el uso de su infraestructura existente.
El proyecto se convirtió en un ejemplo exitoso de transformación de espacios con estructuras metálicas y paneles Superboard, reafirmando que no se trata solo de construir, sino de crear soluciones inteligentes que mejoren la vida diaria de las personas.



